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Viaje de regreso de vacaciones… Salir del país y ver nuevos mundos siempre va bien para abrir los ojos y, sobre todo, la mirada, es ideal para aprender… Y quien debía decirme que en ese vuelo me daría cuenta de tantas cosas, que aprendería tanto y me conectaría con la conversación con Anna Forés…

Estamos terminando el embarque, quedan pocos asientos vacíos en el avión, uno de ellos, el de mi lado… Ya casi al final del embarque, se sienta una niña de unos 6 años… maestra! Seguro que, por un motivo u otro, ella y yo teníamos que coincidir en ese vuelo… Pasamos largas horas volando juntas y… ¡Qué lecciones me dio de confianza, seguridad, autonomía y resiliencia…bufff.. y todo, sin decir ni una palabra… Su hermana gemela, su padre, su madre y su hermano pequeñito están sentados detrás de nosotros y ella, a mi lado… Sólo llega, ya se sitúa, se abrocha el cinturón y se pone en posición y preparada para el despegue… Y, así, durante todo el viaje, sin dudas, estaba convencida en cada momento de que había que hacer o no y cómo hacerlo, mostraba una actitud proactiva, segura y confiada… Y, los padres, obviamente, confiaban en ella… tan sólo intercambiaron con Susie algunas palabras y comentarios, pero sin darle instrucciones de lo que había que hacer en cada momento. Para mí, Susie es un ejemplo de autonomía y de resiliencia… Ella misma iba resolviendo los pequeños obstáculos con los que se encontraba durante el vuelo a medida que iban surgiendo. ..! Actualmente, demasiadas veces me he encontrado en la circunstancia contraria, niños y niñas, chicos y chicas que no paran de preguntar a sus referentes cómo deben hacer las cosas… necesitan, continuamente, la guía y la aprobación del adulto porque no se sienten confiados ni seguros de sí mismos… Así lo describe Anna durante la entrevista: «… Hay autores que dicen que las generaciones actuales son como copos de nieve, en el sentido de que los hemos sobreprotegido. Y nos hemos creído que son tan, tan, tan, tan especiales que lo son, ¿eh? Pero les hemos sobreprotegido tanto que les hemos hecho muy, muy, muy frágiles. Entonces, con esta fragilidad no les dejamos ser resilientes»

Y, como madre, sigo esforzándome también…porque sé, en primera persona, que conseguir la autonomía de Susie en un niño tan pequeño, no es tan sencillo…»Chapeau» para sus padres , sí señor! Y justo ayer, un ejemplo al contrario del de Susie. Estábamos en la playa, llega una familia y mamá le dice al chico de unos 12 años: ¡Sácate el jersey!… No me lo podía creer… Padres y madres, helicópteros les llama Anna Forés durante la entrevista… Y es que esta conversación va al respecto, con Anna hablamos de la importancia de confiar en nosotros mismos y ser potenciadores de la confianza y seguridad de los niños y adolescentes. La confianza, la seguridad y la autonomía son esenciales para afrontar las adversidades y ser más resilientes. Demasiadas veces los educadores estamos inundados de nuestros propios miedos e inseguridades que no sabemos o podemos gestionar y esto acaba llegando de una forma u otra a los niños y jóvenes. Como madre, siento que he ido evolucionando en este sentido, ¡pero también veo que necesito seguir aprendiendo porque necesitamos que los adultos del futuro puedan ser mucho más resilientes, flexibles, adaptables y seguros de sí mismos! Y como dice Anna:

“Nosotros, como adultos (…) debemos confiar y dotarles de herramientas. Y creer, creer en ellos, porque ellos podrán hacer de este mundo, algún espacio mucho mejor”

Diálogos como los de Anna nos ayudan a saber cómo podemos andar en esta dirección… ¿Te apuntas?