Las emociones en juego

Reflexiones de la conversación mantenida con Maribel Martínez

Confianza, compromiso, ilusión, frustración, fracaso, ganar, perder, éxito… Palabras que forman parte de la conversación con Maribel Martínez, deportista, entrenadora de alto rendimiento, campeona olímpica y medalla de oro en Barcelona ’92… Qué cóctel tan brutal…
En el rato que compartimos juntas, se puso de manifiesto la importancia de aprender a gestionar nuestras emociones. La gestión emocional es clave, entre otros, por el bienestar personal y social, por mantener buenas relaciones interpersonales y, tal y como manifestó Maribel Martínez, por la consecución de nuestros objetivos. De hecho, ella expresaba cómo no pudieron gestionar la euforia después de ganar el oro olímpico en Barcelona92, cómo el desbordamiento emocional las llevó a perder el foco para afrontar el próximo reto, Atlanta96. Y también, como el hecho de vivir desde el equipo con confianza o con miedo a los retos que iban teniendo influyó en los resultados que obtuvieron:

(…) terminan los Juegos de Barcelona y nosotras nos habíamos colgado el oro olímpico (…) cuando conseguimos esto, esto nos desbordó, tal cual, emocionalmente, nos desbordó(…) el hockey hierba femenino fue el primer equipo campeón olímpico en la historia de España y, de repente, había que celebrarlo. Había que celebrarlo y estuvimos un año entero celebrándolo (…) y entonces, ahí, lo que pasó es que nuestra mirada cambió. Y en el siguiente reto, Atlanta 96, pasamos de jugar para ganar que era esta mentalidad pues de confianza, de entusiasmo, de coraje, de atrevernos, de conectar con el propósito y con el sueño (…) a una mentalidad que yo la llamo jugar para no perder, que estaba fundamentalmente conectada al miedo, miedo a perder ese número uno del ranking mundial, miedo a no cumplir las expectativas que a un campeón olímpico se le supone.

Y más aún… Hemos puesto sobre la mesa cómo es necesario acoger el miedo. Este es el primer paso para aceptarla y poder gestionarla. Así seremos capaces de avanzar y no bloquearnos. Hemos hablado también de esfuerzo, perseverancia y tolerancia a la frustración como ingredientes que necesitamos incorporar y trabajar para poder crecer emocionalmente y también profesionalmente. Cuando saben regular nuestras emociones, somos más capaces de tolerar las frustraciones, el umbral para tolerar una frustración cuando vivimos un fracaso, cuando no conseguimos un hito, pues es más alto. Esto significa que la frustración debe ser muy grande para no poder tolerarla, es decir, voy a ser más capaz de levantarme después de caer, aprender de mi error, integrarlo como un aprendizaje y avanzar. Será más difícil, pues, que acabe «tirando la toalla». Y eso es lo que aprendieron muy bien el equipo de Maribel Martínez, es lo que también se puso sobre la mesa en nuestro diálogo:

(…) nosotras tuvimos que tocar el barro, tuvimos que llegar ahí para comprender muchas cosas como equipo y yo, personalmente, como deportista y como ser humano, no. O sea creo, que el haber tenido la oportunidad (…) de haber tenido está esta mentalidad de jugar para no perder basada en el miedo de una manera tan clara en mi vida, me ha ayudado a entender que, a veces, necesitamos eso para remontar, para hacernos más resilientes emocionalmente hablando, para entender que el miedo nos va a acompañar y que puede acompañarnos, pero las cosas hay que hacerlas igual.

La conversación con Maribel me ha hecho recordar algunas de mis frustraciones vitales… Algunas más trabajadas que otras… Los humanos siempre tenemos posibilidades de crecer y mejorar 😉

Me ha confirmado, una vez más, que es necesario acoger y gestionar las emociones negativas para avanzar. Y también conocer nuestras fortalezas, apoyarnos y confiar, poniendo más atención y valorando más lo que hacemos y que sale bien que poner la mirada en lo que hacen los demás…
¡Céntrate en ti, en lo que sabes que eres capaz de hacer, confía y empieza a caminar!

Vamos… el camino de las emociones es apasionante e infinito… ¿Nos acompañas?