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¿Recuerdas cuándo fue la última vez que te atornillas de risa? ¿Cuántas veces te ríes en tu día a día? ¿Prácticas el sentido del humor? Demasiadas veces respondemos que reímos poco o casi nada…Y es que nuestra sociedad tiene la risa como asignatura pendiente.

¡Suerte tenemos de contar con asociaciones como la de Pallapupas que se dedican a promover la risa!

Reír, hacer reír y aprender a reír debería ser una materia de vida. En nuestra sociedad la risa está poco valorada y, en algunos ámbitos, incluso, despreciada. De hecho, existen muchas expresiones que menosprecian el hecho de reír o ser gracioso/a. Tal y como dice Angie Rosales, si ríes mucho te pueden llegar a tomar por una persona poco seria o “corta de gamberros”… E incluso se desprestigia la profesión de payaso diciendo “No hagas el payaso”.

El equipo de Pallapupes activa la risa a personas que están enfermas, ingresadas en hospitales, aportándoles así todos los beneficios que tiene la risa para vivir.

Actualmente, hay muchas investigaciones que nos demuestran los beneficios de las emociones positivas y, concretamente, de la risa a nuestra salud, aquí os dejo sólo unos pocos:

  • Liberamos endorfinas, que desempeñan un papel vital para aliviar el dolor y mantener un buen estado de ánimo.
  • Activa el pensamiento creativo, la imaginación
  • Facilita las relaciones interpersonales y los vínculos afectivos
  • Ayuda a un clima emocional positivo y agradable
  • Es eficaz para gestionar el estrés
  • Fortalece el sistema inmunitario

Uno de los ámbitos donde el sentido del humor es demasiado poco presente está en el entorno laboral. Es necesario practicar un humor constructivo en los puestos de trabajo. Muchas veces necesitamos grandes dosis para relativizar problemas que nos surgen y así poder afrontarlos mejor. Necesitamos aprender a reírnos de nosotros mismos, de nuestros errores. Esto nos permitiría integrar los errores, vivirlos más como un avance que como un fracaso, a la vez que la risa nos ayuda a seguir trabajando más destensados. Y no olvidemos tampoco de lo importante que es compartir momentos de risa entre los compañeros/as para construir vínculos positivos que favorezcan vivencias y climas emocionales agradables en los equipos. Ya sabemos que no se trata de convertir el puesto de trabajo en un teatro de la risa pero hay un camino interesante que debemos recorrer entre esto y que la risa, en muchos entornos de trabajo, no esté bien vista.

Como decía, la risa es todavía una asignatura pendiente… ¡Nos queda todavía bastante para aprender que la risa es cosa seria!