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La conversación con Xavier Guix ha sido profunda, interesante y práctica, como no podía ser de otro modo, viniendo de un sabio en crecimiento personal.

Hemos iniciado la entrevista con una reflexión sobre la conciencia para llegar a la importancia y necesidad del autoconocimiento, que podríamos resumir con el aforismo griego: Conócete a ti mismo.

Durante nuestro trayecto vital, nos dedicamos, básicamente, a aprender contenidos, a conocer aquello que está fuera nuestro y no tanto a conocernos a nosotros/as mismos/se. Estamos más enfocados afuera que adentro, más orientados a hacer y tener y no tanto a ser. El autoconocimiento nos permite crecer y cultivar el ser a partir de esta mirada interior, con el propósito de sentirnos mejor con quién somos y así aportar en positivo afuera, a quienes nos rodean. Cómo dice Xavier Guix durante la entrevista:

“…empieza por ti mismo, siendo ejemplo…Siendo un poco, promoviendo aquello que tú querrías que fuera el cambio en el mundo y por tanto, sí que en este sentido tengo que decir que … hoy en día el autoconocimiento, a pesar de que tiene estas “capillitas”… también es verdad que hay como un universal, hay como una concienciación de que está aconteciendo también colectivo”.

La grandeza del autoconocimiento es que nos permite evolucionar y desarrollarnos como persona y esto, tal y como subraya Xavier Guix, hay que hacerlo desde la aceptación de quién soy porque si no se convierte en una trampa mortal que nos genera insatisfacción vital:

“…uno acaba creyendo que se tiene que convertir en algo. O mejor dicho, que tiene que dejar de convertirse en nada y tiene que ser nada, tiene que ser vacío, tiene que ser nadie… y la gente … tienen un lío mental, tienen un tipo como de urgencia de tener que acontecer y convertirse en aquellas personas que les estamos de alguna manera explicando que tenemos tantos y tantos referentes”; “… y entonces parece que nuestro yo continuamente sea imperfecto y tenga que adaptarse o adoptar este yo más social, más genérico, que es ideal. Y por tanto, de alguna manera, la aspiración de todo ser humano es dejar de ser aquello que es para acontecer aquello que tendría que ser. Y esta es una trampa mortal, porque, entonces, no acabamos de ser nunca ni una cosa ni la otra…” (…) “ Cuando uno empieza a trabajar ya más seriamente en el autoconocimiento, se da cuenta de esto…a partir de aquí empiezo para aceptar que yo me he hecho así y que, este que se ha hecho, de alguna manera es con el que tengo que convivir y tengo que aprender a ir matizando, corrigiendo en aquellos aspectos que veo que me generan malestar, dificultades o conflictos con los otros..”

Para hacer este camino de autoconocimiento, hace falta estar conectado/da a mi mundo interior, con mi cuerpo, mis pensamientos y emociones…pero sin quedarme encallado/da. Esta conexión interior es lo que me puede permitir conectar mejor afuera y aportar más luz afuera, ser mejor antena, como dice Xavier Guix; “…esta persona está justamente haciendo aquello que decimos la antena, que cada uno somos”.

El autoconocimiento, pues, a pesar de ser un trabajo personal, incide y aporta a la colectividad, puesto que permite construir una sociedad con más bienestar a partir del crecimiento personal.

Bienvenido autoconocimiento y bienvenidos sabios como Xavier Guix que nos proporcionan las pautas para poder hacerlo posible.

¡Muchas gracias, Xavier!

Abrazos a todxs 😉