Caminando hacia las organizaciones emocionalmente saludables

Reflexiones de la conversación mantenida con Xavier Llenas

La conversación con Xavi Llenas está llena de pasado, presente y futuro.

Me ha conectado con el pasado porque durante 15 años estuve trabajando en el área de recursos humanos, concretamente en formación, de una gran empresa. Durante esos años, todavía se hablaba muy poco de la inteligencia emocional (IE). Allí trabajé casi diez años junto a Xavi Llenas. Creo que puedo decir que, en esa etapa, los dos aprendimos y crecíamos mucho a nivel profesional. Y fue durante esos años que tuve la suerte de poder tener un líder emocionalmente inteligente. De hecho, con este mánager descubrí por primera vez en mi vida, el libro de inteligencia emocional de Daniel Goleman… Quien lo diría que después mi profesión se centraría en trabajar la IE y el Bienestar 😉 . En cualquier caso, entonces ya pude probar de primera mano los efectos que tiene un líder emocionalmente inteligente en su equipo, entre otros, hay mejor comunicación, más compromiso e implicación, más motivación, mejor clima laboral, etc., etc., etc. Y todo esto sabemos que lleva a mejores resultados económicos y humanos. Por ser totalmente honesta y sincera, también debo decir que durante aquellos años también viví una manager sin competencias emocionales y los efectos devastadores en las personas y el trabajo. De hecho, hasta hace un tiempo, coincidir con un líder con IE era casi cuestión de suerte y puro azar. Parece que los tiempos están cambiando. Y, de hecho, ésta es una de las principales ideas que han quedado sobre la mesa después de la conversación con Xavi Llenas: «… Actualmente la figura del manager se asemeja más a la de un facilitador, un dinamizador, que acompaña y empodera a su equipo. Esto, comparado con diez años atrás, ha dado un cambio radical. El perfil más importante a la hora de generar clima, a la hora de que la experiencia de nuestros empleados sea positiva es el del manager, y cómo éste gestiona sus equipos de colaboradores.»

La pandemia, con todos los malestares e inconvenientes que nos está generando y nos ha provocado, ha aportado también su parte positiva. Por eso, el diálogo con Xavi Llenas es presente porque, tal y como él comenta, nos hemos dado cuenta de que ahora es un momento en el que es necesario avanzar formando equipos emocionalmente más competentes. Y, sobre todo, líderes emocionalmente inteligentes que puedan desarrollar a su equipo y generar climas laborales positivos y saludables. Y desde el Banc Sabadell están apostando en ello:

«En Banco Sabadell, hubo un momento en que teníamos a 13.000 personas, el 80% de plantilla, en teletrabajo. Actualmente, todavía estamos en un formato híbrido en el que combinamos teletrabajo y presencialidad y esto ha generado una necesidad de establecer fórmulas para mantener el contacto humano… porque la parte informal que se produce con la presencialidad (sin querer hablas con una persona, pasa por aquí y la saludas) todo esto que no estaba pasando trabajando desde casa, hemos tenido que instaurar una metodología de reuniones que ayude a que esto ocurra… Para asegurarnos, justamente de que este contacto, que ha hecho que con la distancia sea más complejo, pase, ahora, de una forma virtual».

«… La pandemia, lo ha acelerado, ha permitido que esto fuera posible porque hemos transformado toda la formación presencial, a formatos digitales, y hemos tenido resultados muy buenos y estamos viendo que los mánagers, primero, son más conscientes de su papel dentro de esta responsabilidad en cuanto a la gestión de su equipo y a generar estos entornos de trabajo saludables. Y segundo, estamos haciendo que haya método, que haya unas fórmulas de cómo hacerlo de una forma práctica para conseguir evitar que las personas, pues, puedan tener estas emociones negativas y, al revés, si ya se han generado por lo que sea, por un conflicto o por una situación de estrés, que el mánager las sepa gestionar».

Las palabras y reflexiones compartidas con Xavi también nos han llevado hacia el futuro, un futuro donde las organizaciones estarán ya, plenamente, convencidas de que el bienestar laboral es imprescindible y pondrán en marcha la metodología, acciones y herramientas para llevarlo a cabo y hacerlo realidad: «Y respondiendo a la pregunta cómo podemos seguir creciendo o mejorando, yo pienso que es sobre todo apostando mucho por creer en las personas que tenemos en la empresa, apostar mucho por el talento que tenemos, que hay mucho. Muchas veces hay más de lo que pensamos… Nosotros tenemos más de 600 colaboradores, formadores internos, que durante el año nos ayudan a hacer posible el plan de formación y lo que aportan estas personas es impresionante porque dedican una parte de su tiempo en mejorar o en ayudar a que sus compañeros sean mejores, y esto lo estamos potenciando aún más. Este año continuaremos potenciando todo lo que es compartir conocimiento internamente, gestionar ese conocimiento y hacer que hacerlo, sea algo positivo y que te aporte, es decir, que tenga también un reconocimiento interno, no sólo personal, que se valore. Es un ámbito que está creciendo y es una de las líneas que estamos trabajando para seguir potenciando…».

Por tanto, si no había quedado claro antes de la pandemia, ahora sí que se ha puesto de manifiesto que las emociones deben tener cabida en el mundo laboral en beneficio de los empleados y de la propia organización. Las organizaciones deben contribuir a la salud emocional de los trabajadores/as, ya que esto les acaba repercutiendo en su cuenta de resultados o, mejor dicho, si no lo hacen, verán su impacto en los costes laborales que les representan las bajas del personal por ansiedad, estrés, depresión, por poner sólo algunos ejemplos.

Como dijo Richard Branson: «Los clientes no son lo primero, lo primero son los empleados. SI CUIDAS A TUS EMPLEADOS, ELLOS CUIDARÁN DE TUS CLIENTES»